viernes, 20 de febrero de 2009

Berrinches en los niños

Los berrinches se suscitan por muchas razones. Para empezar, son un inevitable producto secundario hasta en la infancia más sana y feliz. Igual que los adultos, los niños tienen capacidad para encolerizarse y sentirse frustrados, excepto por que ellos no saben que existen alternativas y que hay que adaptarse. Al no conseguir comunicarse y lo que quieren al primer intento, podemos presenciar un berrinche.

REGLA 1 No reaccionar ante el berrinche resolviéndole el problema al niño. Ya que aprenderá que con un berrinche puede lograr lo que desea .

REGLA 2 No ceder ante sus exigencias cuando ha hecho una pataleta, aunque ceder hace que el niño deje de gritar, también es verdad que ésto hará que reaparezcan.

REGLA 3 Un lugar para los berrinches
Habla con el peque en un momento de calma y explícale:
-“Cuando tú lloras mucho por algo, es un berrinche” No nos gusta verte así, te hemos escogido un lugar especial para que los hagas, es el “Lugar de berrinches”, (cualquier sitio privado de la casa: un baño, estudio, etc.) De hoy en adelante cuando inicies un berrinche te irás a “tu lugar de berrinches”; cerrarás la puerta y saldrás cuando estés calmado - Así él comprenderá que su actitud no es la adecuada para negociar.

REGLA 4 Berrinche en lugares Públicos. Los peques saben que hacer berrinche en un lugar público implica que no habrá sanción. Esto no debe ser así, es necesario enfrentar estas situaciones, no obstante la prisa que tengamos, será más fácil lidiar con el pequeño desde ahora, que tener que lidiar a todo momento por toda la vida. En esta situación dale a escoger: “tranquilízate o nos iremos” dale un momento y entonces, cámbiate de lugar. “bien entonces nos vamos de la tienda.” Ahora tú tienes muchas alternativas, dependiendo del comportamiento del niño, de tu agenda y de tu estado de ánimo. Puedes pasar un rato en el carro o se pueden ir a casa. A fin de que el pequeño entienda que no será el berrinche la actitud adecuada.

REGLA 5 Toma en cuenta siempre que la paciencia es tu mejor aliada y la constancia en este caso es el ingrediente principal.