viernes, 12 de junio de 2009

Los perros no entienden su presunta culpabilidad, pero si entienden que su dueño está enojado

(www.neomundo.com.ar / saludyciencias.com.ar) ¿Qué dueño de un perro no ha llegado a su casa, encontrado algo roto y cree "ver" a su perro con aspecto culpable, arrastrando la cola o escondiéndose por los rincones?

Sin embargo, recientes estudios científicos sobre conducta animal muestran que ese "look culpable" es más bien- una interpretación del dueño que una conducta particular del perro. Así lo prueba un ingenioso experimento realizado por Alexandra Horowitz, profesora del Barnard College en Nueva York, y publicada en la revista científica "Behavioural Processe".

La profesional pudo demostrar que la tendencia humana a atribuir una "mirada" o "look" de culpable a un perro no se debe tanto a si el perro causó o no verdaderamente el entuerto. Lo que sí se comprobó es que la gente ve -e imagina- "culpa" traducida en el lenguaje corporal del perro cuando cree (erróneamente) que su mascota ha hecho algo que no debería haber hecho. Y ésto se cumple, incluso si el perro es completamente inocente de cualquier desastre hogareño.



Los detalles

Durante el estudio, se les pidió a los propietarios que dejaran su casa después de ordenarle a su perro no comer un determinado alimento.

Mientras el propietario estaba ausente, Horowitz le dio de su mano a los perros dicho alimento "prohibido" y luego hizo entrar al dueño en la casa y relató la situación.

En algunos casos se les dijo a los dueños que su perro había comido la comida expresamente prohibida. Y en otros, se les dijo que su perro se había comportado correctamente y no había tocado el alimento.

Lo que se les decía a los propietarios sobre la conducta de su mascota, sin embargo, no se correlacionaba con lo que ésta hizo en realidad.

Y lo que se comprobó es que el aspecto de "culpable" de cada perro tenía más que ver con lo que pensaba y creía su dueño que había pasado y con su actitud posterior ante el animal.

Los perros parecían más "culpables" si eran retados por sus propietarios por desobedecer la orden, ¡aún cuando no hubieran comido la comida prohibida!.

De hecho, los perros que han sido obedientes y no habían comido, pero aún así fueron regañados por sus propietarios, parecían más "culpables" que los que sí habían realmente desobedecido la orden.

En conclusión, el "look", culpable es más bien una respuesta a la conducta del propietario, y no indica que el animal se sienta culpable de haber hecho algo malo.

En otras palabras, este estudio arroja nueva luz sobre la naturaleza humana y su común tendencia a interpretar la conducta animal en términos humanos.

Es un claro "antropomorfismo" comparar el comportamiento animal al comportamiento humano, y si hay alguna similitud superficial, el comportamiento animal se interpretará en los mismos términos que las acciones humanas superficialmente similares. Y no tiene sentido atribuir a un animal emociones complejas, tales como culpa o remordimiento.