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sábado, 9 de mayo de 2015

¿Sabes por qué celebramos el Día de las Madres?

10 de mayo, Día de las Madres: origen e historia

Tu mamá te cuidó desde pequeño, te lavó tu ropa, te contó un cuento para dormir, se desmañanó todos los días para llevarte a la escuela y por supuesto, te hizo de desayunar, de comer y de cenar. Así que no tienes pretexto para no consentirla como se debe.



 La celebración del Día de las Madres tiene sus antecedentes en la Grecia antigua en honor de Rhea , conocida como 'la madre de los dioses'. Durante el siglo XIX hubo algunas propuestas para dedicar un día a homenajear a las madres, pero no fue sino hasta 1907 cuando Ana Jarvis, nacida en Filadelfia, Estados Unidos, se reunió con un grupo de amigos y les planteó el reto de trabajar para que se estableciera una fecha para esta celebración.

A partir de ese momento comenzó una campaña para hacer que las autoridades accedieran a tal petición. Pronto se unieron amigos, vecinos y conocidos, quienes a través de folletos y textos en periódicos locales propagaron la idea en su comunidad. En 1908 se celebró la primera ceremonia no oficial para conmemorar a las madres en una iglesia metodista de Grafton, Virginia.El evento tuvo lugar el 10 de mayo del citado año y acudieron 407 mamás acompañadas de sus familias. En la ceremonia, Ana Jarvis regaló a cada madre presente un clavel, la flor favorita de su propia madre, quien había fallecido pocos años antes; desde entonces el clavel es representativo de este día.

 A pesar de aquel evento, las autoridades no mostraron entusiasmo para que el Día de las Madres fuera una celebración oficial. La Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó la iniciativa casi al instante, pero el Senado archivó la resolución y no concluyó el trámite. Ana Jarvis y sus colaboradores recorrieron el país compartiendo su idea y contactando personas influyentes de manera personal o a través de correo. De tal forma, personas de todos los estratos sociales, de legisladores y gobernadores, protagonistas de medios de comunicación y hasta líderes religiosos, presionaron al Senado para que se aprobara la iniciativa.

El 10 de mayo de 1913 se emitió la resolución. Fue el presidente Woodrow Wilson quien, el 8 de mayo de 1914, decretó que el Día de las Madres se celebraría en Estados Unidos el segundo domingo de cada mayo. La idea pasó a Europa y casi 40 países en todo el mundo iniciaron las celebraciones. En algunos casos se designó un día específico para llevarla a cabo, como en México, donde el 10 de mayo está dedicado a este festejo.

miércoles, 5 de agosto de 2009

¿Qué nos hace comer en exceso?

LOS ANGELES, 29 de julio /PRNewswire-HISPANIC PR WIRE/ -- A la mayoría de nosotros nos gustaría creer que controlamos la cantidad de alimentos que comemos. Confiamos en nuestro organismo para que nos diga cuándo estamos llenos, y que después que hemos terminado, tengamos una idea acertada de cuánto hemos comido.

Pero eso no es cierto. "Las investigaciones nos dicen que ciertas señales sutiles en nuestro entorno pueden llevarnos a servirnos más de lo que necesitamos y a comer más de lo que deberíamos", dijo Luigi Gratton, M.D., vicepresidente de asuntos médicos de Herbalife. "Los platos más grandes -- incluso los cubiertos para servirse más grandes -- pueden ocasionar un consumo excesivo". En un experimento en el que los participantes se sirvieron helado ellos mismos(1), las personas que recibieron tazones y cucharas más grandes se sirvieron 57 por ciento más helado que los que tenían platos y cubiertos para servirse más pequeños.

Así que la cantidad que comemos por lo general se decide antes de que hayamos tomado el primer bocado. La realidad es que por lo general comemos lo que nos servimos, ya sea poco o mucho. Desde una comida muy abundante en un restaurante de comida rápida hasta una porción reducida en un restaurante de lujo, generalmente quedamos satisfechos siempre que comemos hasta el último bocado. En vez de dejar que nuestro estómago decida, permitimos que un plato vacío sea el que señale el fin de la comida.

Controlar la cantidad que uno se pone en el plato es realmente el primer paso para controlar lo que ponemos en el estómago. Pero otras señales también pueden provocar el exceso de comida. Sólo oler o ver comida -- desde el olor de pan recién horneado hasta ver "donuts" no frescas en la cafetería de la empresa -- puede estimular el deseo de comer, aunque uno no tenga hambre. Estas son algunas formas de tomar control:

-- ¡Piense en una cuchara, no en una pala! - Es un viejo truco, pero realmente funciona - el usar platos más pequeños y vasos altos y estrechos crea la ilusión de que hay más comida en el plato y más bebida en el vaso. Los cubiertos de servir más pequeños también evitan servirse mucho. Piense en una cuchara, no en una pala.

-- Porciones individuales - Al crecer el tamaño de los envases, también crecen las porciones. Esas enormes cajas de cereales a precio de ganga protegen sus finanzas, pero los estudios demuestran que se servirá mucho más cereal -hasta 20 por ciento más - que si compra un paquete de tamaño normal. Busque tamaños individuales.

-- Dulces fuera de su alcance - Busque la forma de que sea difícil consumir comidas no saludables. Es posible que no haga el esfuerzo de hornear bizcochos de chocolate cuando le apetezca comerlos, pero si tiene la versión para el microondas, tendrá que combatir constantemente el deseo. Quite la bandeja de caramelos de su escritorio y el envase de galletitas del mostrador. En su lugar, ponga un tazón de frutas.

-- Ponga variedad, pero no demasiada - Los estudios demuestran que mientras más variedad haya en su plato, más comerá - todos esos estímulos activan sus papilas gustativas. Una mezcla de frutas y verduras con bajo contenido de calorías está bien, pero cuando se enfrenta a un bufet o a una cena familiar, limítese a un par de artículos en su plato cada vez.

-- Agítelo - Pruebe un batido de proteínas para el desayuno o el almuerzo. Hecho con una cantidad determinada de leche, frutas y proteínas en polvo, es un alimento idóneo para controlar lo que se come. Agregue unos cubitos de hielo, y agítelo para incrementar el volumen sin añadir calorías. Disfrútelo en un vaso alto.

(1) Wansink, Brian, Koert van Ittersum, y James E. Painter (2006), "Ice Cream Illusions: Bowl Size, Spoon Size, and Self-Served Portion Sizes", American Journal of Preventive Medicine, 31:3 (septiembre), 240-243.

jueves, 18 de septiembre de 2008

Resulta venenoso para los perros comer mucha cebolla y ajo

Hola como están, espero hayan pasado unas fiestas patrias en familia y muy alegres, también condeno todo acto de violencia en todas sus formas, unamonos para hacer mas fuerte al país, a sus instituciones, las familias, y cada uno de nosotros, recuperemos la paz, la armonia y la tranquilidad que este país se merece ......

Hablando de temas mas agradables, muchos de nosotros tenemos mascotas ya sean perros, gatos, mascotas exóticas o similares, es bueno saber que darles de comer y que no, comparto con uds. este reporte que encontré en el Universal. espero les sea de utilidad.....


La publicación alemana especializada Dogs advierte así contra la práctica extendida entre los propietarios de canes de introducir ajos en el pienso de sus mascotas para evitar las pulgas

Una elevada ingesta de alimentos como la cebolla y el ajo puede provocar envenenamiento y anemia en los perros, según publica hoy la revista canina alemana "DOGS".

La publicación advierte así contra la práctica extendida entre los propietarios de canes de introducir ajos en el pienso de sus mascotas para evitar las pulgas.

Según señalan, esos alimentos cuentan con una substancia "que destruye la hemoglobina", lo que podría bloquear los riñones y provocar anemia y envenenamiento.

En el artículo se explica que el peligro no deriva del método de administración de los alimentos sino de la dosis, que se considera tóxica cuando supera los cinco gramos de ajo o cebolla fresca por cada kilogramo del animal.

Además, existen razas más sensibles, como la "Atika" o la "Shiba Inu" para las que esos productos son venenosos en cualquier cantidad.

Una sobredosis de cebolla o ajo en los canes provoca efectos como diarreas, vómitos, debilidad general y un elevado ritmo cardíaco, añade.